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GEORGIA Y ARMENIA

Davit Gareja

Cuarto día Davit Gareja son una serie de celdas, iglesias, capillas, refectorios y estancias diversas excavadas en la roca que forman un complejo monástico fundado en el siglo VI por Davit Gareja, uno de los 13 Padres Asirios enviados a Georgia para fortalecer el cristianismo en el país. A través de los siglos los monasterios se han ampliado, saqueado, destruido, abandonado, y reconstruido varias veces. Hoy en día se suelen visitar los monasterios de Lavra y Udabno. En el monasterio de Lavra, junto al parquing, hay un grupo de cuevas donde todavía viven algunos monjes, protegidas por un muro y una torre de vigilancia construidos en el siglo XVIII alrededor de un patio, una iglesia y algún otro edificio. Aquí está la tumba de Davit Gareja y su discípulo Lukiane.
Vistas desde la pequeña capilla tras el monasterio de Ubano
Monasterio de Lavra Cuevas residencia de monjes en el Monasterio de Lavra Cuevas residencia de monjes en el Monasterio de Lavra Monasterio de Lavra Plano del recorrido
El monasterio de Udabno se encuentra en la cima de la colina en cuya base esta el de Lavra. La caminata es un circuito que empieza y acaba en el parquing, subiendo por un caminito que hay a la izquierda de la tienda de recuerdos religiosos. Todo el recorrido lleva entre 1h30 y 2h, dependiendo del ritmo y el número de fotos. No hace falta estar especialmente en forma pero no es apto para personas mayores o con problemas de movilidad. El terreno combina piedra, roca, gravilla y arena.
Sendero en territorio azerbaiyi para visitar el Monasterio de Udabno Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno Pequeña capilla excavada en la roca junto al Monasterio de Lavra
Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno
El primer tramo, empinado y resbaladizo, sigue una barandilla de hierro oxidada y rota hasta la cima, desde donde se ve un árido paisaje de tonos rojizos y amarillentos, el desierto azerbaiyi. Aquí encontramos una pareja de soldados georgianos y otra de azerbaiyanos vigilando la frontera. Y es que aunque ambos monasterios son históricamente georgianos, técnicamente Lavra está en Georgia y Udabno en Azerbaiyán. Lonely Planet recomienda llevar el pasaporte ya que realmente cruzamos una frontera.
Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno
Ahora hay que girar a la izquierda y seguir el camino que transcurre paralelo a un pequeño despeñadero de unos trescientos metros que acaba en tierras de Azerbaiyán. Iremos encontrándonos con una sucesión de cuevas, estancias y pequeñas capillas, algunas de ellas decoradas con frescos que datan entre los siglos IX y XIV. Seguir hasta una pequeña capilla en la cima de la montaña donde se inicia la vuelta al punto de partida. Durante el descenso vemos algunas cuevas con escalones tallados para acceder a ellas, y algunas a las que llegan estrechos surcos diagonales creados para recoger el agua en cascada por la losa.
Cuevas en el Monasterio de Udabno Cueva residencia de monjes de vuelta al Monasterio de Lavra Lagartos en el Monasterio de Udabno Cuevas con murales en el Monasterio de Udabno Cuevas en el Monasterio de Udabno
Cuevas en el Monasterio de Udabno Interior de una cueva en el Monasterio de Udabno Bus Desde Tbilisi coger el metro hasta Samgori (10 min), marshrutka a Sagarejo (3 GEL, 45 min) y luego taxi (50-60 GEL, 1h15 min). El precio del taxi incluye 2h de espera para realizar la visita, además de 1h15 por trayecto entre Sagarejo y Davit Gareja. En total hay 45 km desde Sagarejo y diez desde Udebano. La carretera va de mal en peor, pasa de asfaltada, a asfaltada pero mal mantenida, mas agujeros que asfalto, pista de tierra, y para terminar resbaladiza gravilla. Durante gran parte del camino las vacas que pastan en los márgenes son un serio peligro, algunos rebaños son tan grandes que requieren la presencia de un vaquero o dos para vigilarlas.
Es necesario llevar protección solar, comida y bebida abundante, el sol pega con ganas. En la calle principal de Sagarejo hay un par de supermercados y restaurantes, pero para dormir la opción mas cercana y fiable es Tbilisi.
Para mi fue sin duda la visita religiosa mas interesante de todo el viaje. Su antigüedad, su tamaño, su ubicación en este apartado lugar desolado y semi desértico a pie entre dos países, su estado de conservación a pesar de las prácticas de artillería que realizaron los soviéticos en la zona durante la guerra de Afganistán, la calidad de sus frescos y murales, pero sobre todo la tranquilidad, el sosiego, sin turistas (solo los monjes, el taxista y tú) hacen de su visita una auténtica e imprescindible experiencia.
El desolado paisaje del desierto azerbaiyi Detalle de un fresco en el interior de una cueva en el Monasterio de Udabno Interior de una cueva en el Monasterio de Udabno Detalle de un fresco en el interior de una cueva en el Monasterio de Udabno Vistas del Monasterio de Lavra durante la ascensión