08:30 Tren rápido (225.000 som) a Bukhara, hay que madrugar, pero nos da tiempo a desayunar. Con un Yandex llegamos en unos 15 minutos a la estación. Tren cómodo, rápido y puntual, cabinas locomotoras fabricadas por Talgo, vagones no lo sé. Aire acondicionado, enchufes en los asientos, pequeño snack desayuno y venta del resto de productos. Al llegar de Bukhara salimos de la estación para buscar el Yandex, 28.000 som por 15 km de distancia, hasta el casco antiguo, unos 15-20 minutos.
Bukhara se remonta a mediados del primer milenio antes de Cristo, durante los silos IX - X fue capital del imperio sasánida, y bajo el reinado de Tamerlan se convirtió en un importante centro religioso, intelectual y comercial del mundo islámico. Aquí nació Avicena (Ibn Sina), el médico más importante de la medicina islámica y el más relevante de la edad media, protagonista de libros como El Médico de Noah Gordon o Samarcanda de Amin Maalouf. Aunque no es una ciudad pequeña, viven 300.000 personas, todo su atractivo turístico se concentra en el
casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, rebosante de madrasas, mezquitas, minaretes, caravasares, teterías, bazares cubiertos... A todas partes se puede llegar andando, desde nuestro hotel nada dista más de 20-25 minutos.

Empezamos en
Lyabi Hauz, el centro del casco histórico es una extensa plaza alrededor de un estanque (siglo XII) donde abundan las terrazas cafeterías y restaurantes, hoteles, puestos de helados y tiendas de souvenirs, todo ello rodeado por una amplia zona arbolada. Un buen lugar para tomar una cerveza al atardecer. En tres de sus lados hay edificios históricos, las madrasas de
Kukeldash (1569), la mayor de Bukhara, su interior alberga 160 celdas para estudiantes, así como una mezquita y salones de lectura.

Nadir Divanbegi, era originalmente un
caravasar (una fonda donde paraban los viajeros y descansaban camellos y caballos), un buen día llegó el Khan pensándose que era una madrasa (escuela), y como al khan se le consideraba infalible, no hubo otra que cambiar la función del edificio. Por último, está
Nadir Divan-Begi Khanaka (1620), claustro sufí usado para ceremonias religiosas, que también daba cobijo a viajeros y peregrinos.
Amulet, comida internacional. Sopa de lentejas,
okroshka (agua gasificada, vinagre, crema amarga, greenery, mostaza, huevos, patata, pepino y ternera, no tengo palabras),
mantis y té, 140.000 som. Aprovecha el espacio de una antigua casa, decorado con frondosas parras que le dan sombra y riego pulverizado. Cómodo y agradable, pero no lo que buscábamos.


El edificio más llamativo de Bukhara es
Char Minar, escondido entre un laberinto de callejuelas de un barrio residencial, es todo lo que queda de una antigua madrasa, la puerta de acceso con sus cuatro torres con cúpulas azules, porqué aunque parezcan minaretes no lo son. Ubicadas alrededor de una estructura central que contiene un oratorio bajo una gran cúpula, hoy ocupado por una tienda de recuerdos, cada torre tiene su propio diseño decorativo. Como edificio aislado parece una pequeña iglesia ortodoxa de cebollas color turquesa. Al lado hay una
tienda de souvenirs especializada en objetos soviéticos, desde medallas hasta literatura, periódicos de la URSS, gorros militares, uniformes...


Madrasas de Ulugbek y
Abdul Aziz Khan, una frente a la otra con dos pórticos espectaculares que representan dos épocas arquitectónicas muy diferentes. La primera construida en 1417 es de decoración sobria, con proporciones muy equilibradas y patrones geométricos. En la segunda construida 240 años más tarde abundan los colores y los motivos ornamentales diversos, sobre todo florales. Ambas fueron centros de estudio islamico, donde se impartían teología, matemáticas, astronomía, filosofía y literatura, con patios centrales rodeados de celdas para estudiantes. En Abdul Aziz Khan por 20.000 som, se puede acceder a un pequeño museo con tallas de madera y pinturas originales todavía en las paredes. Entramos gratis ya que la caja está cerrada, pero el edificio permanece abierto porque hay pequeños bazares dentro. Por cierto, a las dos les vendría bien una buena restauración.

Po-i-Kalyan es el nombre del conjunto arquitectónico que forma la plaza más emblemática de la ciudad, que comparten la
madrasa de Mir-i-arab en restauración, aunque aun está al descubierto el espectacular pórtico revestido de azulejos color azul turquesa, que desprenden destellos plateados según la proyección del sol, y las luminosas cúpulas azules que lo coronan; el
minarete de Kalon, de 47 mts de altura y diez de base, es el símbolo de la ciudad, tan espectacular que cuando Gengis Khan arrasó la ciudad fue lo único que conservo en pie; y la
mezquita Kalon (15.000 som), con un patio porticado con una impresionante decoración de azulejos y un porche de más de 200 columnas de madera labrada, tiene una capacidad para 10.000 personas, siendo una de las mezquitas más grandes de Asia Central.
Lyabi Hauz, su terraza dispone las mesas rodeando todo el estanque de la plaza. Cocina internacional y local, cerveza de barril, precios turísticos, pero bien escogido se puede pagar. Ensalada de tomate,
olot somsa (variedad regional, masa fina y crujiente) y dos jarras de cerveza, 160.000 som. La comida bien y la cerveza también, pero lo impagable aquí es la ubicación.
Como gran centro comercial de la ruta de la seda, los bazares siempre han sido fundamentales para la vida económica de Bukhara. Los principales mercados estaban organizados alrededor de grandes cúpulas de ladrillo, llamadas toki. Estas cúpulas cubrían los cruces de las principales calles comerciales y protegían a comerciantes y compradores del intenso calor. Por otro lado, estaban los tim, edificios comerciales completamente cubiertos, accesibles mediante puertas, cuyo interior permanecía relativamente fresco gracias a la cubierta abovedada y a pequeñas aberturas que dejaban entrar la luz. Hoy muchos de ellos conservan aún su función comercial, aunque predominan las artesanías y los productos destinados al turismo.



El segundo día lo dedicamos al Ark y alrededores, una serie de monumentos a escasos cinco-diez minutos a pie unos de otros formando un cuadrado, ideales para ver juntos en un mismo día.
Ark, 60.000 som. Antigua fortaleza con murallas de hasta 20 mts de altura, cuyas primeras piedras se colocaron durante el siglo V, que formaba una ciudad dentro de la ciudad. Fue durante siglos la residencia de los emires de Bukhara hasta 1920, fue el centro político, militar y judicial del Emirato de Bujará durante siglos, en su interior había palacios, mezquitas, oficinas administrativas, almacenes, cuarteles, la casa de la moneda, la biblioteca, talleres, y dependencias del gobierno. Llegó a alojar a miles de personas, incluidos funcionarios, soldados y sirvientes, hasta que fue bombardeado por el ejército rojo ruso en 1920. De todo aquello, solo es visitable una quinta parte, la mayoría son salas restauradas con exposiciones diversas, el resto esta como recién arrasado.

Frente al Ark hay una antigua torre de agua de 33 metros de altura construida por los soviéticos en 1927, para abastecer de agua a la ciudad moderna que estaba creciendo fuera del casco histórico. Con la llegada de sistemas de agua más modernos, la torre dejó de cumplir su función original y tras permanecer años en desuso, fue convertida en mirador turístico con ascensor panorámico exterior de cristal. Buenas vistas del Ark y alrededores, así como de gran parte del casco antiguo. 20.000 som.
El
Mausoleo de Chashma Ayub llama la atención por su cúpula central cónica, muy poco habitual aquí. Según la tradición local, el profeta Job llegó a una Bukhara asolada por la sequía. Golpeó el suelo con su bastón y de allí brotó un manantial. El agua sigue brotando y es considerada sagrada y se le atribuyen propiedades curativas. Durante nuestra visita varias personas entraron exclusivamente a beber agua del pozo. Alberga un pequeño museo sobre la gestión del agua en Bukhara. 20.000 som. Además, aquí está enterrado el erudito islámico Khoja Hafiz Gunjari. Frente al mausoleo se encuentra un museo dedicado a Imam Al Bukhari, teólogo islámico del siglo IX muy apreciado por sus escritos canónicos.
Kafe Chashma Ayub, en la plaza junto al mausoleo. Solo hacen brochetas de carne. Cuatro pinchos, más patatas fritas, ensalada, media ración de pan, un refresco y dos aguas, 197.000 som. Comida muy buena, buen ambiente local y vistas impagables del mausoleo desde la terraza.

Madrasa de Modari Khan, construida en honor a su madre por Abdulla Khan, cuya madrasa se encuentra enfrente, cerrada al público. Ambas madrasas se miran cara a cara a través de la calle, creando un interesante efecto. La fachada principal, así como uno de los iwan del patio, está decorado con azulejos y mosaicos azulados. El patio arbolado es de forma octagonal, ya que tuvo que adaptarse a las calles existentes. Las celdas o habitaciones albergan tiendas de souvenirs y artesanos.
Lyabi Hauz, segunda noche: dos cervezas,
ensalada Olivier (la ensalada rusa original) y
tuhumbarak (empanadillas hervidas rellenadas con una mezcla líquida de huevo batido, leche, mantequilla y especias). Excelentes vistas del lago de la plaza.
Quizás la mezquita más antigua de Asia (siglo IX) ,
Maghok-i-attar (20.000 som) fue construida sobre las ruinas de un templo zoroastriano y otro budista, por ello cuando los árabes introdujeron el islam en Bukhara, permitieron durante un tiempo que musulmanes y zoroastrianos utilizaran el mismo lugar de culto en distintos momentos del día. De hecho, durante siglos, en algunos periodos, fue usada de manera conjunta por musulmanes y judíos, una lección de convivencia olvidada hoy en día. Es un edificio sobrio construido con ladrillo visto, sin grandes ornamentaciones de azulejos. Su nombre significa "la mezquita del foso de los perfumistas", porque se encontraba en una zona donde se vendían especias, hierbas y perfumes.
Temir's, cerca de la plaza Lyabi Hauz. Orientado a extranjeros, con comida local y algunos platos de cocina internacional, es cómodo y agradable, aunque muy subido de precio.
Oshi sofi (bukharian plov) y
barak shurva, 150.000 som.