

Después de un descenso bastante movidito aterrizamos en el
Aeropuerto Internacional de Ezeiza, unos 35 km al sur de Buenos Aires. Siguiendo las recomendaciones de amigos argentinos, en la terminal buscamos
Manuel Tienda León, un servicio de autobús, taxis y remises que une el aeropuerto con la capital de forma "segura". Cuesta 90 AR$ a sus oficinas del centro o 110 AR$ hasta la puerta del hotel. Cogemos la segunda opción. Tardamos 1h en mini furgoneta compartida en llegar a sus oficinas de avenida Eduardo Madero y desde allí un
remis nos lleva hasta el hotel. Cómodo, rápido y seguro.
Nuestra idea es estar en
Buenos Aires solo una noche, el tiempo justo para cambiar dinero en el mercado paralelo y comprar un billete de autobús a Carlos Casares. Nos hospedamos en el micro centro, una zona cara y donde escasean los restaurantes, pero que está a cuatro pasos de todas partes y nos permitirá un día de turismo intenso sin perder mucho tiempo en desplazamientos. A través de
Booking reservamos en el
Gran Hotel Buenos Aires, 679 AR$. Hab. doble con baño, ducha con agua abundante, aire acondicionado, ventilador y TV. Limpio y cómodo pero sin lujos. Desayuno muy completo.

El micro centro está atravesado por la
calle Florida, una agradable calle peatonal eminentemente comercial. Aquí hay tiendas de todo tipo, bancos, hoteles, restaurantes, locales de espectáculos... y además es el lugar ideal para contactar con los “arbolitos”, personajes que cambian dólares, euros y reales en el mercado paralelo. Uno de los centros comerciales mas importantes y tradicionales es
Galerías Pacífico que ofrece una variada selección de tiendas, y un area de comidas en la planta baja con una amplia oferta de restauración.
Rest Postaveccia, 220 AR$.
Fast food de parrilla al carbón con 17 cortes diferentes de carne, patatas fritas, ensaladas y refrescos.
Vamos paseando hasta la
Plaza de Mayo, es jueves, el día en que las madres que han dado fama a esta plaza se manifiestan a las 15:30 reclamando justicia para los hijos desaparecidos durante la dictadura militar.
En la misma plaza hay una acampada solicitando justicia para las victimas de la Guerra de las Malvinas. A un lado queda la
Casa Rosada, que alberga las oficinas de la presidenta, y al otro lado la
Catedral Metropolitana, lugar donde está enterrado el general José de San Martín. A diez minutos está
Puerto Madero, una antigua zona portuaria reconvertida en un exclusivo barrio residencial y de negocios, con un excelente paseo junto al río de la Plata. Sin duda lo mas llamativo es el Puente de la Mujer, obra de Santiago Calatrava, y la Fragata Sarmiento, el primer buque escuela de Argentina, transformado actualmente en museo.

Tomamos el
subte (metro) hasta la
Estación de Ómnibus Retiro. Desde aquí salen y llegan autobuses hacia todo el país. Es un enorme edificio de tres plantas y casi 400 mts de largo. Desde la calle se accede directamente a la segunda planta, donde están los setenta andenes de salida y llegada de autobuses en constante movimiento de gente, buses y maletas, es una locura. En la tercera planta más de cien
boleterías (ventanillas de venta de billetes), distribuidas por distancias y compañías la ocupan casi por completo.
Por la noche paseamos por la
Avenida 9 de Julio, la más ancha del mundo con nada menos que 20 carriles, hasta la Plaza de la República donde se encuentra el famoso
obelisco, erigido en el punto donde se izó por primera vez la bandera nacional en Buenos Aires, en 1812.
Restaurante Il Gran Caffe, 140 AR$. Local con amplia terraza en la esquina de Florida y Avenida Córdoba. Zumos, cervezas argentinas en lata, pizzas, carne y crepes, bueno o con buena pinta. Un músico callejero que toca el saxo nos ameniza la velada.

Al día siguiente un

nos lleva a la estación de Retiro, nos cuesta 30 AR$ con taxímetro.